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Branding, Diseño Web y Social Media

Como Eficientizar tu Proceso de Ventas

 ¿Quién no quiere reducir gastos y aumentar los ingresos con la menor cantidad de esfuerzo?

Como amantes de la productividad, andamos siempre en una búsqueda por nuevas herramientas que nos permitan en el día a día emplear más tiempo diseñando y no necesariamente vendiendo.

Nos encanta encontrar nuevas aplicaciones, técnicas y acciones que nos ayudan a lograr el sueño de todo emprendedor, o por lo menos acercarnos a él.

Hoy compartimos contigo algunos de nuestros descubrimientos para que puedas emplear más tiempo haciendo lo que amas y menos tiempo tratando de vivir de eso. 

Medir es de sabios

¿Cuánto tiempo realmente inviertes en cada venta? 

Como dicen, “tiempo es dinero”. Pero, ¿cómo sabrías cuánto dinero estás perdiendo si no mides cuánto tiempo estás empleando? 

 ¿Cuánto te toma escribir un post? ¿Y responder un solo correo?

¿Cuánto tiempo empleas en tomarle fotos a tus productos?  ¿Editarlas?

¡Sí, todo esto es parte del producto! Esta información es vital para que no solo sepas si estás cobrando lo justo, sino para trazarte metas, mejorar tus procesos y ganar más.

Tiempo bien empleado se traduce en resultados. 

Para nosotros fue determinante descubrir cuánto realmente estábamos invirtiendo por servicio de branding o página web. Este dato nos llevó a reestructurar todo el proceso, introduciendo manejadores de proyectos, una persona dedicada al seguimiento de los proyectos, y todo un nuevo proceso que se lleva a cabo en solo varias semanas.

 Lo mejor de todo, es que medir no tiene porqué ser complicado. 

Con aplicaciones como Harvest o Timely, puedes con un solo botón medir tus esfuerzos. Esto te permitirá evaluar si necesitas sub-contratar, subir tus precios, probar nuevas estrategias o reajustar la actual.

Si no sabes cuánto estás realmente facturando, ¡entonces no estás haciendo negocios!

Tecnología al rescate

La tecnología es amiga, no enemiga.

Por ejemplo, el poder calendarizar tus posts y olvidarte de ellos,  ¿puedo oír un amen?

Los CRM (Customer Relationship Manager) como Zoho o Hubspot, te permiten administrar tus contactos, categorizándolos por intereses, tendencias de comportamiento y manteniendo un seguimiento constante sobre ellos para evitar se nos escapen del funnel. Con esta información crear una estrategia con tu audiencia como núcleo no solo se vuelve más fácil, sino que más efectivo. 

Seamos sinceros, ¿qué tan bien conoces a tu audiencia?

Y con esa pregunta no me refiero a la que te has trazado como meta, sino a la real. 

Como si fuera poco, también existe lo que llamamos la automatización de marketing, mediante la cual puedes programar mensajes personalizados que actúen al darse una serie de condiciones y según un comportamiento por parte del cliente.

Imagínate el tiempo que ahorras (y el dinero que ganas) cuando al cliente poner un producto en el carrito y no volver a por él, el sistema le manda un correo diciéndole: “¡te mantuvimos guardado el producto X! ¿Quieres terminar la compra?”

Lográndote una compra. Con el esfuerzo mínimo

Aumentándote el ROI (retorno sobre la inversión).

Sin embargo, el factor que realmente hace de éstas técnicas efectivas es que trabajan con personas que ya están interesadas, por lo que hay muchas más posibilidades de cerrar la venta. 

Finalmente, un pedazo de software que sin duda te da una idea de cómo vas con tus esfuerzos de creación de contenido es el Web Analytics o las analíticas web que puedes utilizar para identificar contenido popular, medir tu progreso, y crear campañas sobre lo que funciona, dejándo de dar palos a ciegas. 

Esto también te ayuda a vender publicidad e influencia pues tienes en números qué tanto le gusta tu contenido a la gente y puedes demostrarle a tu cliente que su anuncio o producto será visualizado. 

Como dice nuestra buena amiga Emely Muñoz, mucho no es un número.  

Entiende a fondo tu modelo

Si no tienes un modelo de negocios o al menos un documento con tu visión, metas y desglose de servicios, no tienes de dónde basarte para tomar decisiones. 

¿Qué vas a promover si no conoces los puntos principales de tu marca? ¿Cuál es tu promesa? ¿Cuál es el norte? 

Entender, a fondo, tu modelo de negocios, el ADN de tu empresa, te garantiza dos cosas:  coherencia, porque siempre actuarás y hablarás en un solo tenor, y eficiencia, porque al escribir tus textos, venderle a clientes,  y prácticamente tomar acción en tu empresa no tienes que pensar qué hacer, sale completamente natural.

Además, al tu equipo interactuar con los clientes, ¿cómo te aseguras que manejan la imagen de tu marca correctamente?

Es triste cuando la percepción de los clientes se ve afectada por el mal manejo de un empleado con respecto a la marca.

Por eso los guiones son tu salvavidas

Cuando todos los puntos de contacto de una marca (el dependiente, la página web, las redes, los correos, la recepcionista, etc...) se sienten como una sola persona, transmite al cliente un sentimiento de confianza que es inigualable.

Si prestas atención, puedes notar como la mayoría de las empresas establecidas mantienen un formato de respuesta cohesivo desde sus publicaciones en las redes hasta la manera en que le responden a sus clientes.

¿O cuando has ido a un McDonalds sin sentir que estabas en un McDonalds? 

Implementar guiones, plantillas o tener siempre a la mano una guía de marca es una buena idea para mantener esta coherencia y cohesión en la experiencia de usuario.

Serás percibido como profesional y miniizarás disgustos, malentendidos y errores. Y no como que no sabes lo que estás haciendo. 

Crea plantillas para los correos, entrena a tu personal a interactuar con frases prediseñadas y siempre déjales saber cómo actuar en momentos de crisis.

Esto es vital para mantener el nivel de calidad de tu marca siempre.

Para esto, es importante crear plantillas de correos y documentos con reglas a seguir por mantengan el nivel de calidad preestablecido en todos los procesos e interacciones que tengan con los clientes.

 Mantente siempre al tanto

No solo basta con estructurar las cosas ahora. Sin supervisión, todo el esfuerzo que aplicas hoy puede ser en vano. Desde hoy, trázate días de medición e inspección en los cuáles te asegures que los sistemas que has diseñado están siendo llevados a cabo de manera correcta.

Basta con poner un recordaría en tu calendario mensual o al terminar cada trimestre. 

Gestionar una empresa no es cosa sencilla. Tenemos que lidiar con cantidad de factores y variantes que pueden afectar nuestro crecimiento o nuestras ventas. Así que, ¿por qué no diseñar tu negocio para el éxito?

Buscar la eficiencia en tus acciones es más que una cosa de un día, es una mentalidad que se cultiva, se contagia y se pone en práctica cada día. 

¿Qué te impactó más en este post? ¿Qué es lo más difícil para ti a la hora de vender?